Calixto García Íñiguez

Calixto_GarciaCalixto García Íñiguez (1839-1898). Patriota, militar y político cubano. Peleó en las tres guerras por la independencia de Cuba y fue lugarteniente general del Ejército Libertador.

Nació en la casa de sus abuelos paternos, en la ciudad de Holguín, el 4 de agosto de 1839, pero vivió hasta los cuatro años de edad en el cercano poblado de Jiguaní, con sus padres, Ramón García González y Lucía Íñiguez Landín, holguineros de nacimiento. En su ciudad natal cursó la enseñanza elemental, y en 1853 se trasladó a Bayamo para trabajar en un establecimiento de un tío paterno. Residió brevemente en La Habana y Trinidad, y se estableció en Jiguaní, donde llegó a ser propietario de un tejar y algunas caballerías de tierra, con dos esclavos.

Conspiró contra el dominio español en una logia masónica fundada por el propietario bayamés Francisco Vicente Aguilera, y en el grupo de Jiguaní vinculado a Donato Mármol, junto a quien se levantó en armas el 13 de octubre de 1868, siguiendo instrucciones de Carlos Manuel de Céspedes y del Castillo.

Sus primeros hechos de armas durante la Guerra de los Diez Años fueron la toma de Santa Rita, Jiguaní y Baire. Participó en el sitio y ocupación de Bayamo el 20 de octubre del 68. Se formó junto a jefes de experiencia previa en las guerras de Santo Domingo y en el ejército español: ascendido a coronel, militó a las órdenes de los jefes dominicanos Luis Marcano y Modesto Díaz; posteriormente, ya con el grado de general de brigada, peleó junto a Máximo Gómez, de quien fue jefe de Estado Mayor cuando aquel asumió el mando de la División de Holguín.

En 1870 asumió la jefatura del distrito de Jiguaní y, en 1872, el de la División de Holguín, con el grado de mayor general. Sustituyó a Máximo Gómez en la División de Santiago de Cuba, al ser este destituido por el presidente Céspedes, y compartió ambas jefaturas. En diciembre atacó y ocupó la ciudad de Holguín. Concentró su tropa en el campamento de Bijagual, donde la Cámara de Representantes depuso a Céspedes y reconoció a su sustituto, Salvador Cisneros Betancourt. A finales de ese año se le asignó la jefatura de toda la región oriental y penetró en la ciudad de Manzanillo.

calixto-garcia-2El 26 de septiembre de 1874 fue sorprendido por el enemigo, acompañado por solo una pequeña escolta, en su campamento, y para no caer prisionero se hizo un disparo en la boca. Logró salvar la vida, pero para siempre quedó en su frente la marca de la salida del proyectil.

Durante cuatro años recorrió las prisiones de España. Tras las rejas estudió de forma autodidacta idiomas inglés y francés, y materias militares. Fue liberado en 1878, en cumplimiento del Pacto del Zanjón, cuya firma dio fin a la contienda iniciada diez años antes. Viajó entonces a París para conferenciar con el patriota puertorriqueño Ramón Emeterio Betances. Se trasladó a Nueva York y se relacionó con los emigrados inconformes con la paz, con el fin de organizar una nueva insurrección. A esos efectos presidió el Comité Revolucionario Cubano y tejió una red conspirativa en la Isla, iniciada en julio de 1879. Salió con una expedición en febrero de 1880, pero, interceptado por cañoneras españolas, se vio obligado a desembarcar en Jamaica, donde fueron confiscados el barco y los pertrechos. Tras otro fracaso, la segunda vez en un bote, logró pisar tierra cubana, al oeste de Santiago de Cuba, en mayo de 1880. Después de varios meses de movimientos por la Sierra Maestra y el valle del Cauto, y desarticulada la Guerra Chiquita, se presentó a las autoridades y fue deportado a España, donde guardó prisión varios meses en Valencia; luego residió en Madrid bajo severa vigilancia.

En Madrid fue empleado del Banco de Castilla e impartió clases de inglés, francés y gramática. Lo acompañaron durante esa estancia, su madre, su esposa e hijos. En ese período fue figura rectora de los cubanos residentes en la capital española.

No hay noticias de comunicaciones suyas con José Martí, pero sí se supo de su disposición favorable al Partido Revolucionario Cubano, y mantuvo estrecho contacto con Betances, líder del patriotismo antillano en París. Al comenzar la Guerra de Independencia, el 24 de febrero de 1895, abandonó clandestinamente Madrid, pasó a París y el 18 de noviembre de ese año llegó a Nueva York. Su primer intento expedicionario hacia Cuba terminó en un naufragio frente a las costas de Estados Unidos; el segundo fue interceptado por las autoridades estadounidenses y en el tercero, en marzo de 1896, por fin logró desembarcar cerca de Baracoa. Fue designado por el calixto-garcia-3ejército mambí jefe del Departamento Oriental, donde realizó activas operaciones como la toma de Guáimaro y el ataque a numerosos convoyes enemigos. Al morir en combate Antonio Maceo se le nombró lugarteniente general del Ejército Libertador. Prácticamente mantuvo entonces el control de los campos y dirigió los ataques a Jiguaní, Las Tunas, Guisa y Bayamo.

Al ocurrir la intervención de Estados Unidos en la guerra, prestó su consejo y entregó un plan militar que fue desatendido. Posteriormente, por las numerosas bajas que su ejército había Calixto-Garciasufrido, el mando norteamericano solicitó su colaboración para la ejecución de la campaña de Santiago de Cuba. Calixto García movió parte de sus tropas por mar al este de la ciudad, aseguró el desembarco de las fuerzas estadounidenses y encabezó el avance sobre las fortificaciones españolas; mientras, otras fuerzas mambisas cerraron las vías de acceso por tierra e impidieron la llegada de refuerzos y recursos. Cuando el jefe norteamericano le impidió la entrada en la ciudad de Santiago de Cuba, después de consumada la victoria, se marchó a Jiguaní y presentó su renuncia. En carta al general William R. Shafter de 21 de julio de 1898 expresó su indignación y reveló las intenciones dominadoras de la nueva ocupación. En Las Auras, los días 16 y el 17 de agosto de 1889, dirigió el último combate de la guerra. Por discrepancias con el Consejo de Gobierno fue destituido de su cargo de lugarteniente general, pero finalmente fue recibido por el pueblo de Santiago de Cuba y electo delegado a la Asamblea de Representantes, reunida en Santa Cruz del Sur para conducir a los patriotas hasta la consecución de la independencia.

Mientras se encontraba en Washington, enviado por la Asamblea para gestionar el reconocimiento de ese órgano y obtener fondos para licenciar al Ejército Libertador, falleció debido a una pulmonía, el 11 de diciembre de 1898. Su cadáver fue trasladado a La Habana y sepultado allí.

Fue un brillante estratega y táctico del arte militar, que demostró gran capacidad como organizador militar, supo emplear la artillería en la planificación de campañas y acciones, y desarrolló las habilidades de sus tropas para el sitio de poblaciones y el ataque a grandes columnas en marcha.

 

Bibliografía activa

Pensamiento y acción militares, Compilación e introducción de José Miguel Abreu Cardet y Elia Sintes Gómez, Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1996.

Bibliografía pasiva

Casasús, Juan José Expósito: Calixto García, el estratega, 2da. ed. corregida y considerablemente aumentada, Oficina del Historiador de la Ciudad, La Habana, 1962; 3ra. ed., 1963.

Castellanos, Gerardo: Tierras y glorias de Oriente (Calixto García Íñiguez), Editorial Hermes, La Habana, 1927.

Costa Blanco, Octavio Ramón: Perfil político de Calixto García, Impr. El Siglo XX, La Habana, 1948.

Curí Francis, Olga y Rubén Soto: Calixto García, el conspirador, La Comercial, Güines, 1943.

Escalante Beatón, Aníbal: Calixto García: su campaña en el 95, Ed. Caribe, La Habana, 1946, Ed. de Ciencias Sociales, La Habana, 1978.

Miranda, Luis Rodolfo: Calixto García, estratega, Academia de la Historia de Cuba, La Habana, 1951.

Pérez Cabrera, José Manuel: Calixto García, Academia de la Historia de Cuba, La Habana, 1942.

Sánchez Galí, Pedro Moisés: Sobre biografía del mayor general Calixto García Íñiguez, Ed. Simón, La Habana, 1949.

Santovenia, Emeterio: Relieves y perfiles de Calixto García, P. Fernández y Cía., La Habana, 1956.

De la Torriente Peraza, Cosme: Calixto García cooperó con las fuerzas armadas de los EE UU en 1898, cumpliendo órdenes del Gobierno Cubano, Impr. El Siglo XX, La Habana, 1952.

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