Serafín Gualberto Sánchez Valdivia

serafin-sanchez-1Serafín Gualberto Sánchez Valdivia (1846-1896). Una de las más destacadas figuras del independentismo cubano. Combatió en las tres guerras de independencia y fue compañero fiel de José Martí y Máximo Gómez.

Nació el 2 de julio de 1846 en la ciudad de Sancti Spíritus, en la región central de Cuba. Se educó en un colegio de jesuitas. Fue maestro y agrimensor. Se incorporó el 6 de febrero de 1869 a la Guerra de los Diez Años, en el lugar conocido como Los Hondones, al frente de cuarenta y cinco hombres. Tuvo su bautismo de fuego el 10 de febrero siguiente en el combate de Mayajigua, donde recibió heridas leves.

Estuvo presente en la Asamblea de Guáimaro, como ayudante del general de brigada Honorato del Castillo, a quien se había subordinado semanas atrás, y con el que había participado en varios combates. En ese momento poseía los grados de teniente. Entre mediados de 1869 y mediados de 1871 estuvo bajo el mando de varios generales, jefes en la región de Sancti Spíritus.

En julio de 1871, encontrándose en Camagüey, pasó a las órdenes del general Ignacio Agramonte. Este propuso al gobierno revolucionario su ascenso a capitán, que se le concedió el 15 de noviembre siguiente.

Una vez desaparecido Agramonte, pasó a las órdenes de Máximo Gómez, al tomar este último el mando de la zona camagüeyana. Combatió en Santa Cruz del Sur, La Sacra y  Palo Seco. El 3 de febrero de 1874 fue promovido a comandante. Participó en decenas de acciones combativas, destacándose en dos de las más importantes de la guerra: El Naranjo y la batalla de Las Guásimas, entre los días 15 y 19 de marzo de 1874.

El 6 de enero de 1875 pasó la trocha fortificada española de norte a sur  -de Júcaro a Morón-, bajo el mando de Máximo Gómez, al frente de un batallón de infantería, para invadir las zonas occidentales. En Las Villas atacó los fuertes Barricada y Rosa María, y el ingenio azucarero Constancia. El 29 de junio recibió los grados de teniente coronel. En el primer semestre de 1876 operó en la región de Trinidad, y en el segundo en las inmediaciones de Sancti Spíritus.

Después de más de un año de duro batallar, el 1o de octubre de 1877 fue ascendido a coronel. Cercano el fin de la guerra, depuso sus armas el 28 de febrero de 1878, según lo estipulado en el Zanjón, y regresó a su ciudad natal.

A pesar de haber concluido la guerra independentista a inicios de 1878, para finales de ese año estaba conspirando nuevamente. El 8 de diciembre, Calixto García, jefe de la nueva insurrección, le envió desde la ciudad de Nueva York su diploma como general de brigada y le asignó la jefatura de toda la región espirituana. Fue firmante del Manifiesto de Hornos de Cal, por el cual se declaró la intención de persistir en la lucha por parte de varios patriotas del centro del país. El 9 de noviembre  de 1879 volvió a alzarse en la Guerra Chiquita. El general García lo había vuelto a ascender, entonces al grado de mayor general. Una vez fracasada aquella guerra abandonó la Isla, el 9 de enero de 1880.

Visitó Estados Unidos por pocas semanas, y se trasladó a República Dominicana, donde residió por más de once años. Desde allí colaboró e intervino en varios planes independentistas por la libertad de Cuba. Fue un importante activista revolucionario; amigo personal de José Martí, tuvo significativa influencia en las relaciones entre este y Máximo Gómez en los años de ardua organización de la guerra del 95.

En 1892 regresó a Estados Unidos, para colaborar con Martí en la fundación del Partido Revolucionario Cubano. Fue uno de los jefes del fallido Plan de Fernandina, en 1895.

Se incorporó a la Guerra de Independencia de 1895 en la expedición de Pine Key, que llegó a la costa sur de Cuba el 24 julio de 1895 con 132 expedicionarios. De inmediato se puso al frente de la Primera División del Cuarto Cuerpo del Ejército Libertador. Terminada la Asamblea de Jimaguayú, en septiembre de 1895, el Consejo de Gobierno ratificó su grado de mayor general. En ese mismo mes fue herido en las dos piernas en el combate de Las Varas. En diciembre fue nombrado jefe del Cuarto Cuerpo de Ejército.

Con los grados de mayor general del Ejército Libertador participó en la invasión a Occidente entre los meses de octubre de 1895 y enero de 1896. Combatió con notable éxito en Iguará, Boca de Toro, El Quiro y en los célebres combates de Mal Tiempo, Coliseo y Calimete. El 1o de enero de 1896, Gómez le ordenó regresar al centro del país y reorganizar el Cuarto Cuerpo de Ejército.

Una vez concluida la invasión, el general en jefe Máximo Gómez lo designó, el 12 de abril de 1896, Inspector General del Ejército muerte-serafin-sanchezLibertador. El 18 de noviembre, cuando cruzaba el río Zaza por el Paso de las Damas, su tropa hizo frente a una columna española. En el furioso combate recibió una herida mortal. Derribado de su caballo, apenas tuvo fuerzas para exclamar: «Me han matado, no importa, que siga la marcha».

Algunos historiadores han atribuido a Serafín Sánchez el haber participado en más de ciento veinte acciones de guerra.

Bibliografía activa

Serafín Sánchez Valdivia. Diario y otros documentos, compilado por Orlando Barrera Figueroa, Ediciones Luminarias, Sancti Spíritus, 1992.

Bibliográfica pasiva

Colectivo de autores: Apuntes biográficos del mayor general Serafín Sánchez Valdivia, Ediciones Unión, La Habana, 1996.

_______________: Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba, t. I, Editorial Verde Olivo, La Habana, 2001.

Instituto de Historia de Cuba: Historia de Cuba. Las luchas por la independencia nacional y las transformaciones estructurales. 1868-1898, Editora Política, La Habana, 1996.

Izquierdo Canosa, Raúl: Días de la Guerra. Cronología sobre los principales acontecimientos de la Guerra de Independencia de 1895-1898, Editorial Verde Olivo, La Habana, 1994.

Tremols y Amat, Abdon: Los patriotas de la Galería del Ayuntamiento de La Habana, Imprenta La Prueba, La Habana, 1917.

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