Ocupación militar norteamericana

Con la firma del Tratado de París, la situación política de la excolonia se indefinía. Cuba dejaba de ser colonia pero, al mismo tiempo, el establecimiento de la república tampoco se realizaba. Se iniciaba un período transicional, mediado por la presencia directa de Estados Unidos en el manejo de los destinos insulares.

Intervencion-usa-historia-cubaEl 1 de enero de 1899 se arriaba la bandera española y se izaba la norteamericana, al tiempo que partían de la Isla los últimos funcionarios y soldados españoles y tomaba posición del gobierno de Cuba John R. Brooke, quien estaría en ese cargo hasta diciembre de 1899, cuando fue sustituido por Leonard Wood. Se estableció un gobierno militar, que gobernaría por medio de Órdenes Militares.

El 1º de enero de 1899, Estados Unidos entraba formalmente en posesión de Cuba. Se materializaba así una antigua ambición. Se trataba ahora de definir el futuro de Cuba, y cualquiera que este fuese, el gobierno de Washington consideraba conveniente la desaparición de las instituciones representativas del movimiento libertador cubano.

En tales circunstancias, la acción del gobierno norteamericano incentivó las discordias internas para debilitar la posible acción del independentismo. El tema central fue el licenciamiento del Ejército Libertador. Desde el fin de las hostilidades, algunos comenzaron a plantear su desmovilización o licenciamiento buscando la forma en que haría, pues daban por sentado que aquel había cumplido su función. Con el inicio de la ocupación militar esto tomo mayor fuerza, solo voces excepcionales llamaron a la permanencia organizada. Las condiciones tan precarias en que subsistía robustecían la percepción de su desaparición como fuerza estructurada, además de la anomalía de coexistir con un ejército que se suponía aliado. En este contexto llegó la acción norteamericana.

La Asamblea del Cerro buscó una vía para licenciar al Ejército y, al mismo tiempo, lograr su reconocimiento, al negociar un empréstito con una casa bancaria de Estados Unidos para pagar los haberes acumulados por los libertadores, mientras el Presidente de aquel país ofrecía un donativo al General en Jefe. Esto enconó las viejas disputas, ya que Máximo Gómez era opuesto a endeudar la República antes de su nacimiento y entendía más conveniente aceptar el donativo, mientras la Asamblea insistía en el empréstito. En ese debate, el máximo órgano representativo decidió la deposición de Gómez de su cargo, con lo que se violentaron los ánimos pues se trataba del ídolo vivo del pueblo cubano. Tal hecho dejó a la Asamblea sin autoridad alguna y terminó disolviéndose en marzo de 1899. Se produjo entonces el licenciamiento de los mambises con el donativo de $3 000 000 de dólares.

El resultado fue la desaparición de ambas instituciones, que junto con la disolución del Partido Revolucionario Cubano (PRC) por decisión de su delegado Tomás Estrada Palma, disgregó y dejó acéfalas a las fuerzas independentistas.

A pesar de los esfuerzos de los grupos pacifistas de Estados Unidos, la tendencia anexionista en todas sus variantes se abría un espacio cada vez más importante en las esferas de poder. Sin embargo, algo que debe destacarse es que en cada una de estas variantes del anexionismo predominaba el concepto más o menos peyorativo del supuesto “infantilismo” de los cubanos. Es decir, la criatura, al empezar a dar sus primeros pasos, no podía prescindir del brazo fuerte del padre que la sostuviera, la ayudara y la protegiera de posibles caídas.

john-brooke-cuba-historiaUna de las alternativas llegó a su máxima expresión en los meses finales del gobierno de John Brooke, primer gobernador militar de la Isla y consistió en traspasar la soberanía de Cuba a un gobierno civil que convirtiera a Cuba, de un solo golpe, en territorio estadounidense. Esta idea cobró fuerza entre los círculos expansionistas y sus principales voceros.

La oposición interna a esta variante y sobre todo el rechazo del pueblo cubano a esa pretensión conllevó a que el nuevo gobernador, leonard-wood-cuba-historiaLeonard Wood, concibiera la idea de “americanizar” a la Isla por medio de una ocupación prolongada. Esta idea tuvo dos vertientes fundamentales. La primera fue tratar de recuperar al país de las secuelas de la Guerra, para esto destinó auxilios directos a la población en alimentos y medicinas, ideó un Plan de saneamiento de la isla y la creación de escuelas públicas.

La segunda fue asegurar su situación privilegiada con respecto a Cuba en la futura etapa republicana. Para ello rebaja de aranceles a productos estadounidenses que invadirán el mercado interno cubano, crea la Ley de Deslindes y división de haciendas comunales, mediante la cual el Estado se apropiaría de muchas tierras las cuales serían vendidas después a empresas estadounidenses privadas, a través de la Ley ferrocarrilera favorecería las inversiones estadounidenses en esa esfera y desplazaría a los ingleses y mediante concesiones mineras las compañías estadounidenses obtienen el derecho de explotar minas en Cuba.

Sin embargo, ninguna de los proyectos tenía como objetivo transformar las caducas estructuras de la excolonia española en su tránsito hacia la independencia, sino a crear las condiciones para el fomento de un “mercado de tierra” que facilitara el traspaso de las propiedades a manos de políticos, magnates y propietarios norteños. Mientras tanto, la escasez de capitales y de fuentes de crédito colocaba a los hacendados cubanos en una situación en extremo desventajosa para el restablecimiento de sus negocios, sobre todo lo relacionado con el importante renglón azucarero, muy lesionado por la guerra.

No obstante, la necesidad de un cambio de política aumentaba por día, y desde fecha tan temprana como 1899 comenzó a ventilarse la posibilidad de preparar el terreno para la anexión, no mediante la prolongación de la ocupación militar directa, sino con el establecimiento de una república bajo determinadas condiciones.

La primera piedra del edificio sería dictar las disposiciones sobre la convocatoria a la Asamblea Constituyente de Cuba, según la ley militar No.301 del 25 de julio de 1900. De acuerdo con lo dispuesto, la Convención debía redactar y adoptar una constitución para el pueblo de Cuba, y como parte de la misma proveer y acordar con el Gobierno de Estados Unidos lo referente a las relaciones que deberían existir entre ambos gobiernos. En medio de los trabajos de la Comisión cubana encargada de dictaminar sobre las futuras relaciones entre Cuba y Estados Unidos, el Congreso Norteamericano aprueba la Enmienda Platt, con la que el gobierno de Estados Unidos se otorgaba el derecho a intervenir en los asuntos internos de la Isla cuando lo entendiera conveniente.

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Primera y segunda páginas de la enmienda Platt

(…) el Presidente por la presente, queda autorizado para dejar el Gobierno y control de dicha Isla a su pueblo, tan pronto como se haya establecido en la Isla un Gobierno bajo una Constitución, en la cual, como parte de la misma, o en una ordenanza agregada a ella se definan las futuras relaciones entre Cuba y los Estados Unidos sustancialmente, como sigue:

I Que el Gobierno de Cuba nunca cederá con ningún Poder o Poderes extranjeros ningún Tratado u otro convenio que pueda menoscabar o tienda a menoscabar la independencia de Cuba ni en manera alguna autorice o permita a ningún Poder o Poderes extranjeros, obtener por colonización o para propósitos militares o navales, o de otra manera, asiento en o control sobre ninguna porción de dicha Isla.

III Que el Gobierno de Cuba consciente que los Estados Unidos pueden ejercitar el derecho de intervenir para la conservación de la independencia cubana, el mantenimiento de un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y libertad individual y para cumplir las obligaciones que, con respecto a Cuba, han sido impuestas a los Estados Unidos por el Tratado de París y que deben ahora ser asumidas y cumplidas por el Gobierno de Cuba.

IV Que todos los actos realizados por los Estados Unidos en Cuba durante su ocupación militar sean tenidos válidos, ratificados y que todos los derechos legales adquiridos a virtud de ellos, sean mantenidos y protegidos.

VI Que la Isla de Pinos será omitida de los límites de Cuba propuestos por la Constitución, dejándose para un futuro arreglo por Tratado la propiedad de la misma

VII Que para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la independencia de Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de Estados Unidos.

Fragmentos del texto de la Enmienda Platt

A pesar de la oposición de los delegados a la Asamblea Constituyente, la presión norteamericana, que colocaba a los cubanos ante la decisión de tener una república con la Enmienda que limitaba su independencia o de continuar la ocupación, logró que ésta quedara definitivamente aprobada por los cubanos el 12 de junio de 1901.

 

FUENTE:

Breve Historia de Cuba

Historia de Cuba en Wikipedia

Historia de Cuba en EcuRed

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